Primera subida del Campeonato Gallego, donde salimos a probar todo cuanto modificamos desde la última carrera, excepto los frenos, que decidimos cambiarlos en la siguiente carrera.
Salimos con las ruedas totalmente frias en entrenos, ya que hubo un accidente cuando solo faltábamos Alvaro Argibay y nosotros por salir, y nos tuvieron 25 minutos parados delante de la célula, frenos sin calentar y ruedas totalmente frias. Así fué que a los primeros 300 metros, después de haber saltado la 2ª marcha, tocamos un poco el freno e hicimos un trompo, perdiendo más de 15 segundos. Suerte que solo fué un trompo.
En la primera oficial, en el mismo sitio, a los 300 metros de salir, el coche se apagó sin más, no hizo ningún ruido extraño, no hizo nada, solamente……. se apagó. El público y la organización nos echaron una mano para apartarnos hacia un lado, vino la asistencia y comprobamos que se soltó la ficha de la bobina y por eso se había apagado. En esa manga ya no pudimos subir.
En la segunda oficial, íbamos algo desconfiados por aquello de los frenos, porque las ruedas no nos las dejaban calentar (nos prohibieron patinadas y “eses” para calentar las ruedas antes de salir), y porque salimos con unas Michelín N20 demasiado duras y difíciles de calentar para Almofrei (reocrrido corto y rápido) Subimos con bastante cautela, aunque luego a mitad de subida se pudo correr un poco más a medida que se iban calentando las ruedas.
Finalmente, acabamos la subida bastante contentos de haber podido probar el coche para mejorar en la siguiente.